Trabajando en silencio:
La Selección TKD de Santa Fe (Capital ) se formó en
1992 y desde entonces ha estado trabajando arduamente en la formación de competidores.
La misma está bajo la dirección técnica del Mtro.Sergio Ambrosini (5ºDan), y a cargo
de los Entrenadores: Javier Jover (4º Dan) y Gabriel Mascheroni (2º Dan); quienes
cuentan con una basta expariencia en competencias, ampliamente enriquecida con las
numerosas clases dictadas por el Mtro.Raúl Busca (6º Dan, Ex - Entrenador Selecc.
Nacional).
Los Entrenadores tienen a su cargo los tres seleccionados: Infantiles,
Juniors y Adultos; contando éstos con un gran número de competidores. Durante estos ocho
años de trabajo en silencio se han rankeado muchos competidores a nivel nacional;
y digo " en silencio" porque, aunque esos competidores no sean conocidos
( ya sea por revistas u otros medios de difusión del TKD), siempre se han desempeñado
muy bien en todos los torneos demostrando así estar al nivel de los mejores competidores
del país.
La motivación es el estado de ánimo que hace que realicemos el
entrenamiento con tenacidad, perseverancia y sin tener en cuenta el cansancio; puede ser
desarrollada en el competidor de dos maneras: forma externa y / o interna.
Podemos definir la motivación externa con una situación en la
cual el competidor consigue algo no relacionado con la tarea. Por ejemplo, la promoción
de su graduación, ganar una medalla o trofeo, el puesto en la Selección, un viaje, una
beca,etc..
En cambio, a la motivación interna la referiremos al estudio o
cumplimiento de la tarea o rutina para su propio bien. Por ejemplo, el estado físico, el
entrenamiento y la preparación física para el logro de una medalla. Lo ideal en nuestra
enseñanza es producir en el competidor la motivación interna.
Pero ¿es conveniente emplear la motivación externa en el
entrenamiento? A los competidores les gusta conseguir recompensas y premios: la medalla,
el puesto en el Seleccionado, la beca, el viaje; y ellos continuarán entrenando si pueden
continuar ganando esas recompensas (excepto aquellos competidores que hayan ya
aprendido que cuando se entrena, no se está entrenando "para el torneo"; sino
que se entrena para competir y para estar entrenado) .
Lamentablemente, la contrapartida también es real. Si el Entrenador
proporciona recompensas siempre, los competidores seguirán entrenando con interés, pero
si él detiene ese suministro, los competidores perderán dicho interés. Esto es porque
los competidores fácilmente se enganchan en la motivación externa a expensas de la
interna.
Las motivaciones externas son inconvenientes para un largo
entrenamiento ya que, cuando están enfatizadas, el entrenamiento se transforma en un
medio para tal fin: voy a entrenar porque hay una beca, etc. . Debe haber un equilibrio
entre ambos tipos de motivación.
Para brindar un estímulo mayor a la motivación, el Entrenador debe
eliminar en el competidor los impedimentos de su aprendizaje y entrenamiento, como la
ansiedad, el temor el nerviosismo, el miedo al fracaso y las actitudes negativas; y debe
promover el orgullo en destrezas aprendidas y el valor del proceso del entrenamiento.
Por: Gabriel Mascheroni
Colaborador Selección TKD de Santa Fe.