Hay tres clases de personas Aquellas que hacen que las cosas ocurran Aquellas que esperan que las cosas ocurran Aquellas que se sorprenden por lo que ha ocurrido ¿A que grupo perteneces? En las manos del destino. Un gran general, llamado Nobunaga, había tomado la decisión de atacar al enemigo, a pesar de que sus tropas fueran ampliamente inferiores en número. Él estaba seguro de que vencerían, pero sus hombres no lo creían mucho. En el camino, Nobunaga se detuvo delante de un santuario Shinto. Declaró a sus guerreros:
Después lanzaré una moneda. Si sale cara venceremos, si sale cruz perderemos. Estamos en las manos del destino. Después de haberse recogido unos instantes, Nobunaga, salió del templo y arrojó la moneda. Salió cara. La moral de las tropas se inflamó de golpe. Los guerreros creyeron firmemente que saldrían victoriosos, combatieron con una intrepidez tan extraordinaria que ganaron la batalla rápidamente. Después de la victoria, el ayudante del general le dijo:
Las puertas del paraíso Un samurai se presentó delante del Maestro Zen Hakuin y le preguntó: -¿Existen realmente el infierno y el paraíso? -¿Quién eres tú? - Preguntó el Maestro. -Soy el samurai... -¡Tú, un guerrero! - Exclamó Hakuin. Pero mírate bien ¿qué señor va a querer tenerte a su servicio. Pareces un mendigo. La cólera se apoderó del samurai. Aferró su sable y lo desenvainó. Hakuin continuó: -¡Ha, incluso tienes un sable! - Pero seguramente eres muy torpe para cortarme la cabeza. Fuera de sí, el samurai levantó su sable dispuesto a golpear al maestro. En ese momento éste dijo: -Aquí se abren las puertas del infierno. Sorprendido por la seguridad tranquila del Monje, el samurai envainó el sable y se inclinó respetuosamente. -¡Aquí se abren las puertas del paraíso!
Ansioso por conocer la madera de sándalo Muchas veces el aspirante procede respecto a la verdad tan ignorantemente como el hombre de esta historia. No conocía la madera de sándalo, pero había escuchado mucho sobre sus excelencias. Nació así en él un fuerte deseo por conocer esa clase de madera tan ponderada y entonces decidió escribir a sus mejores amigos para pedirles un pedazo de esa clase de madera. De ese modo, escribió numerosas cartas a sus amigos y en todas ellas hacia la misma petición: <Por favor, enviadme madera de sándalo> Y un día, de repente, descubrió que el lápiz con el que llevaba meses escribiendo aquellas cartas eran precisamente de la olorosa madera de sándalo. El ser humano busca la felicidad fuera de él, cuando la verdadera y estable felicidad se halla en su interior. Pide lo que ya tiene, busca lo que nunca perdió.
Textos tomados de la sabiduría popular y de "ORIENTE INDIA" de Huber Pena Master en Yoga. Arbitro Olímpico en Yoga Sport y Yoga Deportivo. Presidente de la Asociación de Yoga Científico Esteves Griego. Vice Presidente de la Federación Argentina de Yoga. Los interesados en más historias adquiriendo el libro pueden comunicarse a gimnasiopena@infovia.com.ar
|
|
Página
Principal - Taekwondo - Judo
- Jiu-Jitsu
- Gracie Jiu-Jitsu - Tai-Jitsu
- Aikido - |